Proclamando tu amor, Alcanzando tu vida.

La buena noticia del día – 18 de noviembre 2014


Apocalipsis 3,1-22

Yo, Juan, oí que el Señor me decía: “Escribe al encargado de la comunidad cristiana de Sardes: Esto dice el que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas:

‘Conozco tus obras. En apariencia estás vivo, pero en realidad estás muerto. Ponte alerta y reaviva lo que queda y está a punto de morir, pues tu conducta delante de mi Dios no ha sido perfecta. Recuerda de qué manera recibiste y escuchaste mi palabra; cúmplela y enmiéndate. Porque si no estás alerta, vendré como un ladrón, sin que sepas la hora en que voy a llegar.

Tienes, sin embargo, en Sardes, algunas pocas personas que no han manchado sus vestiduras; ellos me acompañarán vestidos de blanco, pues lo merecen.

El que venza también se vestirá de blanco. No borraré jamás su nombre del libro de la vida y lo reconoceré ante mi Padre y sus ángeles‘.

El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las comunidades cristianas.

Escribe al encargado de la comunidad cristiana de Laodicea: Esto dice el que es el Amén, el testigo fiel y veraz, el origen de todo lo creado por Dios:

‘Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente. Pero porque eres tibio y no eres ni frío ni caliente, estoy a punto de vomitarte de mi boca. Dices que eres rico, que has acumulado riquezas y que ya no tienes necesidad de nada, pero no sabes que eres un desdichado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por eso te aconsejo que vengas a comprarme oro purificado por el fuego, para que te enriquezcas; vestiduras blancas, para que te las pongas y cubras tu vergonzosa desnudez, y colirio, para que te lo pongas en los ojos y puedas ver.

Yo reprendo y corrijo a todos los que amo. Reacciona, pues, y enmiéndate. Mira que estoy aquí, tocando la puerta; si alguno escucha mi voz y me abre, entraré a su casa y cenaremos juntos.

Al que venza lo sentaré conmigo en mi trono; lo mismo que yo, cuando vencí, me senté con mi Padre en su trono‘.

El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las comunidades cristianas”.

Comentario

Hemos comenzado a leer el libro del Apocalipsis, lo leeremos hasta terminar este año litúrgico. Este libro tiene como más relevantes y fundamentales cuatro temas: Dios-Padre, Jesucristo, La Iglesia y la Historia.

El Apocalipsis en su primera parte presenta, la que llamamos las cartas a las siete Iglesias, que es como un gran mensaje articulado en siete partes, en donde Jesucristo habla a cada Iglesia la purifica con Su Palabra y se ocupa de su vida interna. Estas tienen toda una misma estructura: una presentación de Jesucristo, un juicio sobre la Iglesia, una exhortación particular y una promesa. El texto de hoy corresponde a las cartas enviadas a dos Iglesias. Reflexiónala desde tu vida de cristiano y con los de tu comunidad.

En la carta a la Iglesia de Sardis:

  • Jesucristo, se presenta como el lleno del Espíritu, siempre salvando.
  • Juicio: Jesucristo denuncia la situación contradictoria, incoherente que presenta la Iglesia, quien parece viva, pero esta en una etapa terminal. Lo suyo es solo apariencia, externamente tan vital, pero interiormente muriendo. Ella debe resolver esa situación limite
  • Exhortación: Debe sacudirse, dice Jesucristo, debe reanimar lo que esta a punto de morir, debe salvar lo salvable.
  • Promesa: Jesucristo le promete una vestidura Blanca, una nueva personalidad, la de Jesucristo, un nuevo estilo de vida, la de los salvados.

En la carta a la Iglesia de Laodicea:

  • Jesucristo: Es el amén. La fidelidad de Dios a sus promesas. En Jesucristo el Padre cumple todas sus promesas. Jesucristo promueve la realización de todas las promesas de Dios. Jesús es el sí de Dios pleno a toda la Iglesia.
  • Juicio: es casi el juicio más duro, más negativo. Jesucristo le dice a la Iglesia que su situación de tibieza es sencillamente nauseabunda, vergonzosa. Se cree muy suficiente, tiene mucho dinero es una “hinchada”, pero en realidad goza de una pobreza Espiritual única.
  • La exhortación: la invita a comprar, adquirir varias cosas: oro, es decir a conseguir un amor ferviente, a lograr ser una verdadera testigo de Jesús purificada en la cruz. La invita a comprar un vestido blanco, que no es otra cosa que el estilo de vida de Jesús, a lograr una vida nueva. Y a comprar colirio, es decir a conseguir una capacidad de discernimiento y de conocimiento, a tener criterio cristiano para hacer las cosas.
  • La Promesa: pero es también la promesa más tierna y más profunda: estoy a la puerta buscándote, llamando a tu corazón, ábreme, dice Jesucristo. Yo te llamo a la convivencia conmigo, convivamos, seamos el uno para el otro.

Lucas 19, 1-10.

En aquel tiempo, Jesús entró en Jericó, y al ir atravesando la ciudad, sucedió que un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de conocer a Jesús, pero la gente se lo impedía, porque Zaqueo era de baja estatura. Entonces corrió y se subió a un árbol para verlo cuando pasara por ahí. Al llegar a ese lugar, Jesús levantó los ojos y le dijo: “Zaqueo, bájate pronto, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa”.

Él bajó enseguida y lo recibió muy contento. Al ver esto, comenzaron todos a murmurar diciendo: “Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador”.

Zaqueo, poniéndose de pie, dijo a Jesús: “Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes, y si he defraudado a alguien, le restituiré cuatro veces más”. Jesús le dijo: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también él es hijo de Abraham, y el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido”.

Comentario

Este relato explicita los elementos fundamentales de la predicación de Jesús en el Evangelio de Lucas. Estos se pueden sintetizar en:

  1. El encuentro entre Jesús y Zaqueo: este encuentro realiza la salvación. Y con este encuentro termina la dramática búsqueda del Padre y la insaciable de zaqueo. El uno en el otro encuentran su casa y terminan sus dramas.
  2. Lo que parece imposible para todos se hace realidad, (salvar un hombre rico, jefe de publicanos). La inexpugnable, la impenetrable Jericó, figura de Zaqueo, fue atravesada, fue penetrada. El corazón inexpugnable de Zaqueo por fin fue quebrantado.
  3. El centro del texto: el deseo de zaqueo de ver a Jesús y la Mirada de Jesús hacia él. De este encuentro de miradas brota la salvación.
  4. Zaqueo acepta la salvación del Padre en Jesús y comienza a imitar al Padre, da sin medida y pide perdón retribuyendo. Ya su único absoluto es el Padre y se siente amado y perdonado por eso pide perdón.
  5. Jesús expresó su programa, lo que mueve su acción. Por lo que entregó Su vida, con esta frase: “El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido”.

Escrito por: Fabio Espinosa Alzate

Reflexiones diarias de las lecturas del día, realizadas por el teólogo Fabio Espinosa, en su programa radial “La Buena Noticia del día”, que se emite todos los días a las 6:00 am por los 1230AM, Emisora Minuto de Dios Medellín.
Escuche la emisora por internet en http://www.minutodediosmed.org o desde su celular por medio de la aplicación Tunein.

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