Proclamando tu amor, Alcanzando tu vida.

La buena noticia del día – enero 15 2015


Hebreos 3, 7-14

Hermanos: Oigamos lo que dice el Espíritu Santo en un salmo: Ojalá escuchen ustedes la voz del Señor, hoy. No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión y el de la prueba en el desierto, cuando sus padres me pusieron a prueba y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras durante cuarenta años. Por eso me indigné contra aquella generación y dije: “Es un pueblo de corazón extraviado, que no ha conocido mis caminos”. Por eso juré en mi cólera que no entrarían en mi descanso.

Procuren, hermanos, que ninguno de ustedes tenga un corazón malo, que se aparte del Dios vivo por no creer en él. Más bien anímense mutuamente cada día, mientras dura este “hoy”, para que ninguno de ustedes, seducido por el pecado, endurezca su corazón; pues si nos ha sido dado el participar de Cristo, es a condición de que mantengamos hasta el fin nuestra firmeza inicial.

Marcos 1, 40-45

En aquel tiempo, se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: “Si tú quieres, puedes curarme”. Jesús se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le dijo: “¡Sí quiero: sana!”. Inmediatamente se le quitó la lepra y quedó limpio.

Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: “No se lo cuentes a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo prescrito por Moisés”.

Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús no podía ya entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios, a donde acudían a él de todas partes.

Comentario

¡UN MILAGRO QUE INDICA QUE JESÚS ES NUESTRO MESÍAS, SI…PERO CUIDADO!

Este milagro tiene un contexto completamente mesiánico sobre todo si lo comparamos con el texto del A.T. Donde el profeta Eliseo cura a un leproso no Israelita, para mostrar el poder y la bondad de Dios para con todos los hombres. Visto así el texto nos lleva a afirmar que es Jesús es Mesías esperado que trae la salvación a todos.

Pero en el relato de este milagro hay que detallar que este milagro se desarrolla en el contexto de un Jesús molesto, indignado, airado.

Ante Jesús llega un leproso en su condición de total exclusión, de total marginalidad. El texto original no dice que Jesús sintió lástima como se lee en algunas versiones, sino que Jesús estaba airado. Porque cómo es posible que una religión como la de Israel, que tiene como Dios a un Dios Misericordioso, Liberador, garante de la vida, amoroso, tierno, compasivo; pueda generar una comunidad que excluye, margina, condena a la indignidad. Por esta situación comenzarán las grandes discusiones y enfrentamientos con los fariseos.

Jesús lo toca y le habla, tocar a un leproso, a un impuro, genera impureza. Pero Jesús lo toca, le habla, lo incluye y claro eso le genera al otro dignidad. Jesús trata al leproso como hijo del Padre y… santo remedio… el Hombre vuelve a ser puro… fácil el milagro.

Con ironía lo manda a presentarse ante los sacerdotes y a ofrecer el sacrificio que manda la Ley.

Jesús sigue indignado, y le manda severamente que no publique el milagro. Claro… es que lo que salva no es el milagro, lo que salva es el reconocimiento de la dignidad del otro, por eso Jesús al final se presentará, en el Evangelio de Marcos, como el Siervo Sufriente, que entrega su vida para recobrar la salud de los otros.

Aquí podemos dar cabida al texto de los Hebreos: El autor de esta homilía esta preocupado por su comunidad perseguida, tanto por Roma como por los Judíos, y en ese temor, de tener que entregar la vida, muchos renuncian al estilo del Evangelio, pero peor aun, entran doctrinas que “dosifican” al Evangelio, doctrinas que modifican el carácter de compromiso y de entrega del Evangelio… ¡que horror! Y el autor de Hebreos los exhorta a animarse unos a otros a vivir el autentico Evangelio, no uno de milagros y sensaciones extraordinarias, sino de compromisos concretos, de Cruz.

Pero nosotros hacemos lo que el leproso después de curado y la comunidad de la carta a los Hebreos, vemos en Jesús el glorioso Taumaturgo y rehusamos recorrer el camino del Siervo Sufriente.

La salvación viene por la Cruz. Y en este milagro La Cruz es algo muy concreto: No a la exclusión, No a declarar impuro a nadie, No a unas estructuras sociales, económicas y culturales que crean marginados, excluidos, que generan indignidad.

No a negarle a alguien un abrazo, un saludo, una oportunidad, un tiempo, un servicio.

Si a la inclusión. Esto salva y es Cruz. Si a aceptar, acoger, comprender, servir, valorar a los otros. Así se salva. Así se vive La Cruz, El Evangelio.

¡Conocer a Jesús transforma la Vida!

Escrito por: Fabio Espinosa Álzate

Reflexiones diarias de las lecturas del día, realizadas por el teólogo Fabio Espinosa, en su programa radial “La Buena Noticia del día”, que se emite todos los días a las 6:00 am por los 1230AM, Emisora Minuto de Dios Medellín.
Escuche la emisora por internet en http://www.minutodediosmed.org o desde su celular por medio de la aplicación Tunein.

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