Proclamando tu amor, Alcanzando tu vida.

La buena noticia del día – martes 24 de febrero 2015


¡Lee en el Espíritu!

Isaías 55, 10-11

Esto dice el Señor:
“Como bajan del cielo la lluvia y la nieve
y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer,
así será la palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí sin resultado,
sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión”.

Mateo 6, 7-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes, pues, oren así:

Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga tu Reino,
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.

Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas”.

Comentario

Tenemos un Padre. El vela por ti, el me tiene en sus planes yo estoy en su mente. Pienso que esta es la realidad revelada en los textos que nos trae la liturgia de Hoy. Más allá del la invitación a la escucha de la Palabra y a la oración, pienso que estas lecturas unidas nos hablan de la confianza en la acción eficaz de nuestro Dios.

El texto de Isaías en el capítulo 55, 10-11 (texto escrito en medio de la tragedia y el fracaso del exilio, en tiempo de crisis) les habla de la eficacia del amor de Dios. Los israelitas salieron del exilio, gracias a algo inusitado: un imperio extranjero que les coge cariño y les ayuda a volver a su tierra. Es la acción eficaz de la palabra de Dios, que es una fuerza dinamizadora que transforma situaciones y revierte las consecuencias de algo, que abre caminos nuevos, oportunidades, posibilidades. La acción eficaz de Dios. Y es necesario confiar en esa fuerza que hace que la historia esté a nuestro favor; Claro pues, que no estamos hablando de un Dios que manipula la historia, no es un padrino mágico con una varita que todo lo resuelve, ese no es nuestro Dios. Pero su Palabra, su ser es una forma que revierte las situaciones a nuestro favor. Tenemos que acrecentar nuestra confianza en El. Tenemos un Dios, en Él podemos confiar. Me inspiran estas lecturas estas reflexiones:

  1. Es necesario confiar en el Señor: La certeza de que El sustenta mi vida. Así como el agua genera un montón de procesos de vida, así Dios genera en mí un montón de procesos que me ayudan a crecer, salir adelante, superar obstáculos. Procesos irreversibles. Acrecentar la confianza en El, significa, Dejarnos guiar por Él, dejarnos discipular, dejarnos determinar por el Padre. Eso es tiempo de cuaresma.
  1. La confianza en el Señor, debe inspirar la manera como yo hago las cosas, debe inspirar mis criterios: Mi Padre está conmigo. Este es el criterio fundamental, y por eso las motivaciones más profundas para emprender, para esperar, para alcanzar o para detenerme, Las motivaciones para hacer o no hacer, deben estar enraizadas en esta realidad: La confianza que debo tener en Dios. Tengo un Padre que actúa a mi favor, ese es el presupuesto de mi vida.
  1. Hay tantas cosas que indican la falta de confianza en el Padre, hoy es un día para pensar en eso. Hay tantas prácticas religiosas que indican lo poco que confiamos en el Padre. Dice el texto, “no usen palabrerías”. Tenemos unas expresiones tan absurdas, “Dios está eternamente enojado”, es que ¿no es Dios tu Padre? ¿Es que se requieren de prácticas religiosas absurdas para mover Su corazón? Dios te ama, es tu Padre, no tienes que conmover su corazón. El está conmovido por ti, antes de que a ti se te ocurra emprender alguna cosa ya El está tratando de hacer Su voluntad en ti. Tenemos en nuestras acciones diarias tantas cosas desesperadas, demenciales, apuradas, que solo reflejan una cosa una cosa: No confío en el Padre. Te invito a que en este día revisemos esas acciones.
  1. Tenemos un Padre, echemos raíces en esa realidad. El hace en mi vida y en tu vida sin que sepamos cómo. La ayuda nos viene de él, de la manera más inesperada, él nos bendice de la manera más inimaginable. Echemos raíz en esta realidad. Tenemos un Padre, podemos fiarnos de Él, así no veamos nada, que las realidades no cambian, fíate del Padre.

Hoy decimos, Padre queremos acrecentar nuestra fe en ti, nuestra confianza en ti; danos la certeza de que estás conmigo, que construyes la vida conmigo, que tengo un Padre que responde por mí. En este tiempo de Cuaresma quiero dejarme determinar por ti PADRE MIO Y DIOS MIO.

Escrito por: Fabio Espinosa Alzate

Reflexiones diarias de las lecturas del día, realizadas por el teólogo Fabio Espinosa, en su programa radial “La Buena Noticia del día”, que se emite todos los días a las 6:00 am y a las 6:30 pm por la Emisora Minuto de Dios Medellín 1230AM.

Escuche la emisora por internet en http://www.minutodediosmed.org o desde su celular por medio de la aplicación Tunein.

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