Proclamando tu amor, Alcanzando tu vida.

La buena noticia del día – lunes 2 de marzo 2015


Lee en el Espíritu

Jeremías 18, 18-20

En aquellos días, los enemigos del profeta se dijeron entre sí: “Vengan, tendamos un lazo a Jeremías, porque no le va a faltar doctrina al sacerdote, consejo al sabio, ni inspiración al profeta. Vengan, ataquémoslo de palabra y no hagamos caso de sus oráculos”.

Jeremías le dijo entonces a Dios
“Señor, atiéndeme.
Oye lo que dicen mis adversarios.
¿Acaso se paga bien con mal?
Porque ellos han cavado una fosa para mí.
Recuerda cómo he insistido ante ti,
intercediendo en su favor,
para apartar de ellos tu cólera”.

Mateo 20, 17-28

En aquel tiempo, mientras iba de camino a Jerusalén, Jesús llamó aparte a los Doce y les dijo: «Ya vamos camino de Jerusalén y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas, que lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día, resucitará».

Entonces se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo, junto con ellos, y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: «¿Qué deseas?» Ella respondió: «Concédeme que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, en tu Reino». Pero Jesús replicó: «No saben ustedes lo que piden. ¿Podrán beber el cáliz que yo he de beber?» Ellos contestaron: «Sí podemos». Y él les dijo: «Beberán mi cáliz; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; es para quien mi Padre lo tiene reservado».

Al oír aquello, los otros diez discípulos se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: «Ya saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. Que no sea así entre ustedes. El que quiera ser grande entre ustedes, que sea el que los sirva, y el que quiera ser primero, que sea su esclavo; así como el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar la vida por la redención de todos».

Comentario

Cuál será el tema: Es Jesucristo.  Es Jesús la razón de ser de este tiempo de cuaresma. Es Jesucristo el sentido de nuestros ejercicios cuaresmales, ser como Jesús, ir a Jesús, entenderlo. Nos queda muy difícil como al profeta Jeremías entender y comprender a Jesús.

Hablamos hoy de Jesús y de su seguimiento, hablamos hoy del regalo de Dios  Padre, de la opción de vida de Jesús, del estilo de vida de Jesús que hemos querido optar y que en este tiempo de cuaresma, reflexionamos y volvemos sobre ella. Es necesario entonces purificar ciertas falsas imágenes sobre el seguimiento de Jesús y yo creo que esa es la intención que nos presenta la liturgia en estos dos textos.  Es necesario frente a Jesús purificar unas falsas imágenes que nos hemos hecho de Él y de cómo seguirlo.

  1. “Están dispuestos a beber la copa”: Uno a veces tiene la tentación, casi siempre, de seguir a Jesús con unas perspectivas como de éxito, de poder, de bienestar o de fama, o de demostrar lo que se es. Esas perspectivas son las que nos ha metido el mundo y la cultura de hoy y nosotros pensamos que cuando elegimos a Jesús jugamos a ese mismo jueguito, y entonces ¿saben qué nos responde Jesús?, que no, que “Él ha venido a beber la copa”. Creo que este término es el central hoy: El ha venido a beber la copa.  Y la pregunta central  es ustedes, qué están buscando conmigo: éxito, bienestar, fama, poder, placer, sentirse bien. ¿Ustedes están dispuestos a beber la copa? Lo otro puede que hasta lo consigan.  Pero les pregunto: ¿Ustedes están dispuestos a beber la copa?  Beber la copa es un término muy de los profetas, significaba el castigo divino a los pecadores, era como para los profetas sufrir las consecuencias del pecado; enfrentar las consecuencias, padecer las consecuencias, si, ese término es muy profético.  Toda acción tiene unas consecuencias, que hay que asumir,  Entonces cuando Jesús habla que hay que beber la copa de los otros uno se queda pasmado.  ´ ¿Que Él vino a beber la copa de los otros? ¿Cómo así? Pues sí. Él vino a asumir y a enfrentar las consecuencias del pecado de los otros. Y ahí es donde uno se eriza y tiene una razón para hacerlo.  Entonces el seguimiento de Jesús significa que yo debo asumir las consecuencias del pecado del otro para rescatarlo y para que el otro pueda surgir.  ¿Eso es seguimiento de Jesús? ¡Muy duro! Yo no he venido a dominar, yo he venido a servir y a servir como siervo sufriente, esa es la claridad de Jesús.  Yo he venido a ofrecer la vida para que muchos puedan ser levantados, para que muchos puedan surgir.  Yo he venido a entregar la vida para que otro pueda ser rescatado y eso significa que ha venido a beber la copa.  Esta es la primera característica.  Ya saben que es el seguimiento de Jesús: Beber la copa.
  1. ¡Resucitare! En Jesús siempre hay un hombre muy confiado en el Padre, en total seguridad con el Padre. El Padre es su mayor seguridad y Jesús se fía de él, el Padre lo va a resucitar. El anuncio de la pasión: yo voy a ser entregado a los hombres, me crucificarán, me asesinarán, pero el Padre me va a resucitar.  Esto es lo segundo que quiero destacar de la personalidad de Jesús: Esa confianza total en que el Padre lo va a resucitar y esa misma confianza será la nuestra.  No venimos aquí por conseguir éxito, poder, bienestar, sentirnos bien, ser famosos, esas son las categorías del mundo; pero los cristianos tenemos una seguridad, la total certeza de la actuación de Dios a favor de nuestra vida.  Uno entrega la vida por el otro y no lo hacemos porque el Señor vaya actuar a favor nuestro pero nosotros confiamos totalmente que el Señor nos levantará y nos glorificará, eso fue lo de Jesús y eso es también lo nuestro: El Señor nos va a resucitar, el Señor nos va a glorificar.   Es un camino confiando en la acción poderosa y resucitadora de Dios.  SEREMOS LEVANTADOS CON PODER Y SEREMOS GLORIFICADOS, porque esa misma confianza la tenía el Señor.  A pesar que todo parecía como una derrota, el texto comienza hablando de la burla a la que va a ser sometido Jesús, porque finalmente Jesús será expuesto en la cruz y todo el mundo pasará delante de É, habrá un desfile de gente burlándose de su fracaso, miren al que tanto confió en el Padre, burlándose, ¿Tú no eras el que confiaba en el Padre, el niño mimado de Dios? ¡Véanlo en lo que quedó!  ¿Este no decía que el Padre iba a intervenir su vida a favor suyo? ¡Vea en lo que terminó!  Este es el punto central y  más importante del Evangelio de Mateo, una cosa extraordinaria.  Pero Jesús se mantiene confiado.  Por eso Dios lo resucitó y le dio el nombre sobre todo nombre y al nombre de Jesús toda rodilla  se doble en los cielos y en la tierra y en los infiernos.
  1. La adhesión o el rechazo a Jesús. Se rechaza o se opta por él y cuaresma es un tiempo de definiciones frente a la persona de Jesús, frente a su seguimiento y frente a su estilo de vida. Nosotros debemos decidir si seguirnos al Señor o no y este tiempo es para aclarar ese seguimiento a Jesús.  Tiene que ser un acto en la libertad, un acto de conciencia y un acto que tiene que estar dirigido por el Espíritu Santo de Dios.  Es que meternos en la lógica de Jesucristo es muy difícil. Se dieron cuenta que en la primera lectura a Jeremías le quedó muy difícil meterse en su lógica.  A mí me pasa lo mismo que a Jeremías, en mi situación tengo mucho de Jeremías.  Uno le dice sí al Señor y el Señor le hace a uno sus advertencias como se las hizo a Jeremías, es que usted no sabe lo que le espera. Y si leen el capítulo de la vocación de Jeremías son las advertencias del Señor sobre lo mal que le va a ir.  Sin embargo Jeremías piensa que Dios va a actuar a su favor y lo va a liberar de las cárceles, de los azotes, de las persecuciones y dice que sí.  Pero es que meterse en la lógica de Jesús y de Dios es muy difícil.  Al final Jeremías fue el único dirigente que quedó vivo y que fue respetado, pero tuvo que sufrir las consecuencias del ser, de beber la copa.

La pregunta es esta: ¿Y cómo bebemos la copa hoy? ¿Cómo asumir las consecuencias del pecado hoy?  Pues vivamos con alegría, demos razón de la esperanza, no nos pongamos como centro, en los acontecimientos cotidianos, pongamos a los otros, sirvamos, sobrellevemos con amor los defectos de los otros, pongámonos en la situación de los otros, en el contexto en que vivamos, seamos una bendición para otros.  Esa es la mejor forma de beber la copa, de seguir a Jesús en la cotidianidad del día.

Señor, nosotros que escuchamos tu palabra, hemos hecho la opción de seguirte por eso hoy te decimos instrúyenos en tu seguimiento y no permitas que Yo sea el impedimento para la Construcción de tu Reino. Amen

Escrito por: Fabio Espinosa Alzate

Reflexiones diarias de las lecturas del día, realizadas por el teólogo Fabio Espinosa, en su programa radial “La Buena Noticia del día”, que se emite todos los días a las 6:00 am y a las 6:30 pm por la Emisora Minuto de Dios Medellín 1230AM.

Escuche la emisora por internet en http://www.minutodediosmed.org o desde su celular por medio de la aplicación Tunein.

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