Proclamando tu amor, Alcanzando tu vida.

La buena noticia del día – martes 7 de abril 2015


Lecturas del día

Hechos de los Apóstoles 9; 1-20

En aquellos días, Saulo seguía echando amenazas de muerte contra los discípulos del Señor. Fue a ver al sumo sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse presos a Jerusalén a todos los que seguían el nuevo camino, hombres y mujeres. En el viaje, cerca ya de Damasco, de repente, una luz celeste lo envolvió con su resplandor.
Cayó a tierra y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»
Preguntó él: «¿Quién eres, Señor?»
Respondió la voz: «Soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate, entra en la ciudad, y allí te dirán lo que tienes que hacer.»
Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber. Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías.
El Señor lo llamó en una visión: «Ananías.»
Respondió él: «Aquí estoy, Señor.»
El Señor le dijo: «Ve a la calle Mayor, a casa de Judas, y pregunta por un tal Saulo de Tarso. Está orando, y ha visto a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista.»
Ananías contestó: «Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén. Además, trae autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre.»
El Señor le dijo: «Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para dar a conocer mi nombre a pueblos y reyes, y a los israelitas. Yo le enseñaré lo que tiene que sufrir por mi nombre.»
Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y te llenes de Espíritu Santo.»
Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y lo bautizaron. Comió, y le volvieron las fuerzas. Se quedó unos días con los discípulos de Damasco, y luego se puso a predicar en las sinagogas, afirmando que Jesús es el Hijo de Dios.

Salmo 116; 1-2

R/. Ir al mundo entero y proclamad el Evangelio

Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos. R/.

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R/.

Evangelio según San Juan 6, 52-59

En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»
Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.

Reflexión  

Continuamos leyendo en nuestra liturgia el libro de los Hechos, comienza a mostrarnos quien va a ser el coprotagonista de la segunda parte del libro y quien lleva la buena noticia a muchas ciudades del mundo griego. Esta vocación de San Pablo, que reflexionamos hoy nos indica varias cosas:

  1. A Nuestro Dios nada lo detiene en su afán de que nos llegue la salvación a todos, está en todo el contexto de Lucas tanto en este libro como en su Evangelio. Nada detiene a nuestro Dios, ahora con un perseguidor Dios le sale al paso y lo convierte en uno que lleva el Evangelio a todas partes, pasa a ser un anunciador, un difundidor del Evangelio, de eso se tratan las cosas con nuestro Dios, Él dirige la historia de nuestra salvación y además le abre futuro, si nosotros estamos en el plan salvífico de Dios, nadie lo va a parar, ni Saulo con su fe arraigada en el judaísmo ya fanática incluso, eso a nuestro Dios no le importa, una vez puestos sus ojos sobre nosotros abre futuro y hace que sea una realidad… ¿si el Señor es capaz  de eso que logró con Saulo, qué no podrá lograr con nosotros?
  1. Este relato de vocación se presenta como una Teofanía: con las mismas características de las del AT: las voces, las luces, la gloria de Dios que le deja ciego los 3 días. Esto nos evoca los tres días de preparación que Moisés y Elías tuvieron para prepararse, es una alusión total a las Teofanías del  AT, pero ahora  el que se revela no es Yahveh, nuestro Padre-Dios sino Jesús, afirmando así que, Jesús es El Señor, que es Dios mismo, este es el significado de esta teofanía, se ha revelado no Dios Padre sino Jesús mismo en el lugar de Dios, así lo vive San Pablo que conocía muy bien las teofanías del AT. Algo claro y evidente es que Pablo no tiene que salir del AT sino que se presenta como una continuidad, es la misma historia de salvación y su continuación, esa es la gran enseñanza que Pablo recibe de su vocación, el Cristianismo es la continuación de una historia salvífica que inició con el pueblo de Israel y que se ha hecho plenitud en la persona de Jesús, ahora exaltado y hecho Señor, no se tiene que romper o interrumpir.
  1. Pero además pasa algo muy importante, si Pablo quiere conocer a Jesús tendrá que ir a la “comunidad”, iba de camino a la comunidad que iba a perseguir y en esa misma comunidad el Señor lo pone a vivir la experiencia del resucitado, termina conociendo y experimentando o viviendo la realidad de Dios en esa misma comunidad.
  1. El relato es muy sublime, 3 días de oscuridad, los mismos de la revelación de Jesús en la cruz, al tercer día se le cayeron las escamas de los ojos, pasó de la oscuridad a la luz, es una aparición del resucitado y en ella se está configurando la autoridad y condición apostólica de Pablo, no porque haya visto y vivido con Jesús sino que porque Dios se le ha revelado de manera tal y clara que lo ha experimentado. “Ve donde Ananías”, “vendrá un tal Pablo”, esta doble visión, un recurso literario usado por Lucas,  es utilizado para confirmar que todo esto está en manos del Señor.

Jn 6; 52-59

El Evangelio de Juan nos está trayendo ya la conclusión  del discurso del pan de vida donde Jesús se ha revelado gradualmente como Dios mismo, el “Yo Soy”, el que garantiza la vida, en el AT también Dios era el garante de una vida de plenitud. Acá se nos presenta Jesús como la vida divina, como la vida eterna, la que queremos vivir. Dos  afirmaciones nos ayudan a comprender mucho este texto:

  1.  “Quien come mi carne y bebe mi sangre”

Corresponde esta expresión a una forma lírica muy común en la literatura hebrea llamada paralelismo de sinónimos. Carne y sangre son aquí sinónimas.  Hablan de una misma realidad, hablan de lo mismo, de la totalidad del ser de Jesús, carne y sangre es la totalidad del ser de Jesús, de lo que El Señor es, Su humanidad, “quien coma mi carne y beba mi sangre” está hablando de la humanidad de Jesús, está hablando de su encarnación,  el Yo Soy se reveló en un ser humano de carne y sangre, lo que está afirmando es que Su humanidad es totalmente DIVINA. Es Dios mismo,  reflejada en la total humanidad de Jesús, su grandeza, su gloria y su divinidad está plasmada en la humanidad de Jesús… quien asuma Su humanidad vive la vida de Dios,  vive la vida divinamente. ¡Usted lo cree!

  1. “Habita en mí y yo en él”

En segunda instancia  el que se hace comunión con mi humanidad, entonces habita en mí y yo en el. Hay una inhabitacion, un incorporarse, fusionarse con la humanidad de Jesús, se entra en Jesús, hay una comunión con ÉL, con su destino, con su manera de relacionarse con Dios, con su mente, con su corazón, es una comunión en el amor.   Dicen que Uno es lo que se come, uno es con lo que se hace comunión, si comulgamos con su humanidad, se hace uno en mi, inhabita en mi, se trata de una identificación total con la humanidad y la divinidad de Jesús, porque yo me hago uno con ÉL.

El Señor Resucito, ALELUYA!!!!

Escrito por: Fabio Espinosa Alzate

Reflexiones diarias de las lecturas del día, realizadas por el teólogo Fabio Espinosa, en su programa radial “La Buena Noticia del día”, que se emite todos los días a las 6:00 am y a las 6:30 pm por la Emisora Minuto de Dios Medellín 1230AM.

Escuche la emisora por internet en http://www.minutodediosmed.org o desde su celular por medio de la aplicación Tunein.

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