Proclamando tu amor, Alcanzando tu vida.

La buena noticia del día – lunes 25 de mayo 2015


Lectura del libro del Eclesiástico (17,20-28):

A los que se arrepienten Dios los deja volver y reanima a los que pierden la paciencia. Vuelve al Señor, abandona el pecado, suplica en su presencia y disminuye tus faltas; retorna al Altísimo, aléjate de la injusticia y detesta de corazón la idolatría. En el Abismo, ¿quién alaba al Señor, como los vivos, que le dan gracias? El muerto, como si no existiera, deja de alabarlo, el que está vivo y sano alaba al Señor. ¡Qué grande es la misericordia del Señor, y su perdón para los que vuelven a él!

Sal 31,1-2.5.6.7

R/. Alegraos, justos, y gozad con el Señor

Dichoso el que está absuelto de su culpa,
a quien le han sepultado su pecado;
dichoso el hombre a quien el Señor
no le apunta el delito. R/.

Había pecado, lo reconocí,
no te encubrí mi delito;
propuse: «Confesaré al Señor mi culpa»,
y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. R/.

Por eso, que todo fiel te suplique
en el momento de la desgracia:
la crecida de las aguas caudalosas
no lo alcanzará. R/.

Tú eres mi refugio, me libras del peligro,
me rodeas de cantos de liberación. R/.

Lectura del santo evangelio según san Marcos (10,17-27):

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?»
Jesús le contestó: «¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre.»
Él replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño.»
Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme.» A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: «¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!» Los discípulos se extrañaron de estas palabras.
Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por todo el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.»
Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo.»

Reflexión  

Bienvenidos hermanos nuevamente, hoy volvemos al tiempo ordinario, se acabaron las fiestas litúrgicas con Pentecostés, volvemos al tiempo de la esperanza, ya hemos vivido la resurrección del Señor y en nuestro espíritu habita el Espíritu Santo. Ahora empezamos a vivir la vida nueva en el Espíritu, la liturgia de la iglesia nos ayudará mucho con los textos que escogerá.

El libro del Sirácida, nos trae como eje central de reflexión, cómo relacionarnos realmente con Dios y para ello, desarrollando dos temas: la adhesión a la Ley de Dios y el culto litúrgico a Dios como dos pilares de la unión con Dios. Su autor, Ben Sira escribió después del destierro, y su reflexión trajo una gran revolución a la fe de Israel. Claro que la gran revolución en lo que corresponde al culto y la adhesión a Dios la va a traer Jesucristo.

Antes del destierro, el pueblo a pesar de la inequidad se encontraba en una situación de riqueza y prosperidad. Y organizo el culto de una forma realmente distorsionada, considero que con  sacrificios ostentosos, como sacrificar toros y machos cabríos, derramando muchísima sangre, se lograba un mayor acercamiento a Dios. El pueblo pensaba que el que se comprometía era como el sacrificio, la cosa era la que lograba el acercamiento a Dios, la conversión, no la persona; a mayor costo del sacrificio, pues mayor era supuestamente el perdón, algo horrible. Pero luego del destierro el pueblo entra en una situación de pobreza, y los sacrificios serán más sencillos, llega el autor del libro, Ben Sira y expone una manera diferente de cómo relacionarnos con Dios, una gran revolución en su momento, que luego la mayor la generará Jesucristo, la completa totalmente.

Hoy la lectura nos centró en la pregunta de Ben Sira el autor del Eclesiástico: ¿qué es lo que realmente nos apega, nos une a nuestro Dios? Pues la misericordia del Señor que es grande. Entonces ser misericordioso, es el verdadero sacrificio de alabanza. Ben Sirá dice que  si lo grande de nuestro Dios es la misericordia, por lo tanto el mejor sacrificio de alabanza es ser misericordioso!!! Esto es realmente fue un adelanto muy grande, frente a la  que va a hacer la propuesta de Jesús.

En el Evangelio, viene un rico delante de Jesús, que está interesado en estar unido al Padre, estar apegado a Dios, entonces le  pregunta a  Jesús: Maestro “bueno”,… que bueno sólo es Dios quien todo lo perdona, quien todo lo da, su bondad es esa, pero este hombre identifica a Jesús con Dios, nosotros también hacemos lo mismo, entonces le pregunta qué tiene que hacer. Jesús le dice tienes la Ley, pero este hombre dice que cumple todas las leyes. Ah!! pero es muy rico y  nadie puede hacer una fortuna sin hacer harinas a los demás, Jesús le dice entonces: realmente quieres ser misericordioso como Dios? entrega todo, di no a la injusticia, haz ejercicios de justicia, de equidad, no explotes a nadie, no tumbes a nadie,  comprométete con los más débiles, genera equidad, lucha por los derechos de los otros, entonces estarás en el corazón mismo de Dios, más aún, Dios estará en tu corazón. En la ley lo que hay que hacer es reflejar la bondad y la misericordia de Dios, que es misericordioso, que es bueno, que refleje la bondad misma de Dios, que todo lo perdona, que todo lo da, que es compasivo, que se fija en el humilde, en el que necesita más, que le duele el dolor del otro.

Esta es la revolución de Jesús, no se trata de obedecer una ley por obedecerla, se trata de reflejar a Dios con nuestros actos.

Esto es religión, religarse a Dios, pertenecer a Dios: ser un reflejo de su bondad en el discurrir de un día y una noche.

Escrito por: Fabio Espinosa Alzate

Reflexiones diarias de las lecturas del día, realizadas por el teólogo Fabio Espinosa, en su programa radial “La Buena Noticia del día”, que se emite todos los días a las 6:00 am y a las 6:30 pm por la Emisora Minuto de Dios Medellín 1230AM.

Escuche la emisora por internet en http://www.minutodediosmed.org o desde su celular por medio de la aplicación Tunein.

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