Proclamando tu amor, Alcanzando tu vida.

La buena noticia del día – 24 de Septiembre 2015


Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

Ageo 1,1-8
Salmo 149,1-2.3-4.5-6a.9b
Del Santo Evangelio según San Lucas 9,7-9

Hoy vamos a leer unos apartes del profeta Ageo, quien actuó en el tiempo de la reconstrucción de Israel; pero ¿cuál es el mensaje central de este profeta? La necesidad de reconstruir el templo antes que cualquier cosa, pero dice el profeta: cómo pretende ustedes reconstruir lo físico sin primero reconstruir el interior? si no hay un compromiso claro para permitir que Dios señoree en la vida esto no es posible, tenemos muchas disculpas para impedir esto, mi bienestar, mi prosperidad personal, los intereses propios antes que las cosas de Dios. Dice el profeta que estamos muy equivocados si pensamos así. Lo primero que debemos hacer es abrirnos a una experiencia del Espíritu, de lo contrario siempre viviremos una vida llena de insatisfacciones, como alguien que tiene mucha sed y por mucha agua que tome no es capaz de saciarla. Si falta Dios en nuestras vidas todo lo nuestro será una continua insatisfacción, buscando una y otra pareja, uno y otro viaje, pero nada nos satisface, nada nos sacia, esa es la vida de una persona que no le ha abierto paso a Dios en su corazón, vivir siempre insatisfechos e improductivos, tendrá muchas cosas pero al final no tendrá nada. Siempre estará pobre aunque su salario sea muy alto. Se está preguntando, por qué no logro ser feliz? Por qué nada me llena? Porque nada me satisface? Porque no has metido a Dios en tu vida, no puedes reconstruir tu vida sin ponerlo a Él como centro. Quieres vivir satisfecho y pleno en tu vida? Ábrele espacio al Señor en tu corazón.

En el Evangelio de Lucas, Herodes pretende ver a Jesús, tremenda ambición, para ver a Jesús se necesitan ciertas cosas, decías esta semana que para Lucas quien escribió el Evangelio para una comunidad primitiva, les decía que abrieran su corazón para poder verlo porque no lograron vivir con Jesús, pero tuvieron la experiencia apostólica. Ahora viene Herodes quien pretende ver a Jesús, pero sólo lo lograrán aquellos que abran su corazón a la conversión (significado por Juan BAUTISTA a quien Herodes decapitó), quienes estén dispuestos a acoger la Palabra y abiertos a su escucha. pero Herodes es quien amordaza la Palabra, la sofoca, apaga la luz que le hace ver su situación de egoísmo, maldad y codicia, que lo mantiene en su propia oscuridad, pone obstáculos a que su mal sea denunciado, a que la injusticia y la maldad que hay en él sea puesta en evidencia. Si usted y yo no nos disponemos a salir de las tinieblas y reconocer lo que nos somete, a hacer rupturas de paradigmas y  ponemos a primar nuestros intereses sobre la apertura a Dios, no podremos ver a Jesús.

Lo segundo que debemos considerar para ver a Jesús es escuchar su Palabra, Herodes quiere acabar con una Palabra que le parece incómoda, es imposible ver a Jesús si no obedecemos la Palabra de Dios, si la callamos y la opacamos.  Quieres ver la gloria de Dios sobre tu vida para que todo florezca, produzca? Tienes que escuchar la Palabra de Jesús y abrir el corazón a su experiencia de fe. Pregúntate, por qué no te sacia hoy la Palabra tu corazón.

#YoSigoFirme
Alabado sea, Jesucristo!!!

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