Proclamando tu amor, Alcanzando tu vida.

La buena noticia del día 2 de Diciembre 2015


Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a  las lecturas de: 

Isaías 25, 6-10
Salmo 22
Del Santo Evangelio según San Mateo 15, 29-37

Bienvenidos hermanos a esta buena noticia de hoy miércoles de la 1ra semana del tiempo de adviento. La liturgia nos ha traído este texto de Isaías que nos expresa los tiempos mesiánicos con la figura de un banquete.  El Mesías va a preparar para todos los pueblos un gran banquete, símbolo que expresa comunión, diálogo, fiesta, victoria, pero ante todo el banquete siempre expresa una acción de un rey. Este banquete que anuncia el profeta Isaías será el banquete mesiánico para los últimos tiempos, celebrará la victoria de Dios sobre todos los poderes que esclavizan al hombre, en la época del profeta se celebraban banquetes como símbolo de victoria, así mismo se hace referencia a la victoria de Dios sobre lo que oprime y trae inequidad para el hombre. En el banquete el rey solía tener regalos para sus invitados. En la lectura Dios dice que tendrá para nosotros tres regalos: 

1. La presencia de Dios que quita la ceguera de los hombres: su presencia en medio de nosotros nos permitirá ver claramente el sentido de la historia y de la vida. Andamos como ciegos chocándonos con los muros, llenándonos de heridas buscando una salida al bienestar, al éxito, al progreso, así vivimos los hombres como ciegos dándonos golpes buscando lo que nos lleva a la felicidad y a la plenitud como personas. Cuando venga el Mesías el regalo que nos traerá el Rey es su propia presencia y ya no nos daremos golpes en la vida buscando cómo ser felices.

2. Aniquilará la muerte: hay tanta muerte en nosotros, hay tantas cosas que en nosotros murió: la esperanza, el anhelo de cosas nuevas, la capacidad de soñar y pensar que pueden venir mejores tiempos, por eso la vida hay que vivirla en la total inconsciencia, drogados, borrachos o enajenados, porque ya la vida no tiene sentido. Pero El Señor nos va a sacar de la muerte, del vicio, del odio, la derrota, el desprecio, la exclusión, los odios acumulados, las venganzas, los vacíos que tenemos, los complejos que tenemos, las heridas que cargamos, hay tantas muertes en medio de nosotros.

3.  Este regalo es muy personal y tierno, el Señor enjugará las lágrimas de todos nosotros: el Señor quitará de nosotros ese vestido de luto, a veces llevamos un vestido de dolor por lo que nos hicieron, lo que no pudimos hacer o lograr, por lo que tuvimos que dejar atrás, por lo que nos quitaron o nos robaron, llevamos encima un vestido de luto pero el Señor dice que Él va a enjugar toda lágrima, todo lo que nos hace ver la vida como una tragedia, nos dará un vestido de alegría, nos pasará a escenas nuevas, de primaveras, de cosas hermosas para nosotros. 

Por eso es muy importante decir, “ven, Señor Jesús” y tráeme los regalos del Rey.

En el Evangelio, El Señor se sienta en un monte, un signo de presencia de Dios, que vendrá para todos. Jesús percibe algo que para los discípulos aparece completamente desapercibido, es la debilidad y el hambre de todos sus oyentes, percibe el dolor de sus oyentes, sus necesidades, Jesús y el Padre no quieren que sus seguidores desfallezcan, entonces Jesús saca a relucir toda la misericordia y compasión de papá Dios y aumenta la lista de los regalos, hace visible la fidelidad de Dios y la presencia de Dios a su pueblo. Jesús hace que la presencia de Dios primer regalo del Rey, sea realmente constatable, Él va a venir a sanar todas las heridas de la humanidad, Jesús viene a colmar tu vida de salvación: si tienes ansias de ser levantado, rescatado, necesidad de salir de algún hueco, viene Jesús que es el Mesías para rescatarte, salvarte de las situaciones en las que te ha metido la vida y la historia. Vendrá Jesús a saciar todas tus hambres materiales, espirituales o físicas, el hambre de sentirse amado, valorado, valioso, esta sí que es un hambre, la de sentir que somos gente, que somos importantes, hay mucha necesidad de esto. Él viene a saciar tu hambre, cuál es la tuya? Aquí está Jesús, el Mesías, que trae en sí la posibilidad de saciar todas tus hambres, por eso que Jesús no nos falte, ven Jesús a saciar mis hambres, a curar mis heridas, a llenar mis necesidades de ser salvados.

Usted y yo hermanos tenemos que acoger este proyecto para que las desgracias caídas sobre nosotros sean vencidas. Metiéndonos en el proyecto de Dios, acogiéndonos a Jesús, diciéndole que venga a nuestra vida, es necesario que participemos en su proyecto para que surja la esperanza de que el mal pueda ser vencido en medio de nosotros.

 Alabado sea, Jesucristo!!!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s