Proclamando tu amor, Alcanzando tu vida.

Día 9


JUEVES PRIMERA SEMANA (DÍA 9)

Hoy es el día número 9 de tu caminar por el desierto cuaresmal

Ánimo, no desanimes. Papá Dios te mira con agrado.

Hoy queremos que hagas una oración muy especial por aquella persona que más te ha hecho la vida imposible.

Oración. Señor, haz que nos inclinemos siempre a pensar con rectitud y a practicar el bien con diligencia y puesto que no podemos existir sin ti, concédenos vivir siempre según tu voluntad. Por Jesucristo Nuestro Señor, Amén.

Una vida con propósito, Resumen del capítulo 9.

¿Qué hace sonreir a Dios? (Sal 147:11)

Hacer sonreír a Dios, debe ser la meta más importante de nuestra vida pues Dios sonríe cuando le agradamos.

Hacemos sonreír a Dios, cuando: lo amamos por encima de todo, cuando confiamos en él, cuando le obedecemos, cuando le alabamos y le damos gracias y cuando usamos nuestras capacidades. Noé hizo sonreír a Dios, porque vivió en su vida estas cinco cualidades.

El anhelo de Dios es que lo amemos y lo conozcamos mejor. Por eso, si centramos nuestra vida, en querer conocer a Dios un poco más, todos los días, así le estamos amando por encima de todas las cosas. Cuando lo preferimos a Él por encima de todo, le amamos sobre todas las cosas.

Confiar plenamente a Dios, significa confiar a pesar de que las cosas no tengan una aparente solución o que no tengan sentido. O que sus promesas parezcan no cumplirse. Confiar es un acto de adoración, porque al confiar en Dios, le agrado.

Obedecer de todo corazón, significa obedecerle a Dios con exactitud, prontitud y alegría. Hacer las cosas sin titubeos, ni dudas. Es buscar obedecer todos sus mandatos, contenidos en su Palabra, sin excepción, de manera exacta. La obediencia es un acto de adoración, porque es la muestra de nuestro amor incondicional hacia Él.

Alabar, significa, agradecer en todo momento las bendiciones de Dios, por lo que Él es, y por lo que Él ha hecho. La alabanza nos llena de alegría, porque al sentir que Dios está satisfecho con nosotros, nosotros nos sentimos aún más satisfechos con Él. Es un acto de adoración, porque a Dios le agrada que le agradezcan y le admiren.

Usar nuestras habilidades son actos de adoración a Dios, porque al usarlas, Él se siente feliz.

Cualquier actividad que no sea pecar, al ofrecerla a Dios, es un acto de adoración. ¿Qué padre no se alegra viendo correr a sus hijos? Cada vez que menospreciamos nuestros talentos o que los escondemos, estamos pecando, porque no agradamos a Dios.

Dios no espera que seamos un verdaderos adoradores de inmediato. Dios nos ama en todas las etapas de crecimiento espiritual, y Él sabe de qué estamos hechos.

Cuando alabo a Dios, recibo TODO PARA SER FELIZ.

Dios sonríe cuando confío en Él.

PREGUNTA DEL DÍA:  Puesto que Dios sabe qué es lo mejor para mí, ¿en qué áreas de mi vida es que más necesito confiar en Él?

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Una respuesta

  1. gladys quiroga marin

    que linda reflexión, me llego mucho y pienso que es hora de actuar para agradarle a Dios y no a los demás este discipulado me ha llenado de muchas expectativas para seguir en los caminos de Dios…. gracias!!!

    septiembre 8, 2015 en 3:20 pm

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