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La Buena Noticia del Día – Jueves 17 de marzo de 2016

Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

Génesis 17, 3-9
Salmo 104
Del santo Evangelio según san Juan 8, 51-59

Hoy es jueves 17 de Marzo de la quinta semana de Cuaresma. Nos quedan unos pocos días para vivir nuestra experiencia pascual de este año. Con toda la Iglesia venimos viviendo el capítulo 8 de San Juan, se nota en la perícopa de hoy que la discusión va creciendo cada vez más, llega a su punto más álgido por las afirmaciones que hace Jesús y que a los judíos les resultan blasfemas y escandalosas, quiero hacer 3 énfasis en lo que dice Jesús:

1.    Jesús afirma: “antes que Abraham existiera, Yo Soy”: no se trata de calcular cuántos años tiene Jesús como los judíos que no entendieron, lo que está afirmando Jesús es que Él es la vida para siempre. Su Palabra produce la vida de Dios, la vida para siempre; Jesús lo que quiere afirmar es que con su Palabra nos trae la vida eterna, quien acepte su Palabra no morirá jamás, no verá la muerte jamás.

Jesús nos trae la vida de Dios y realmente es una muy buena noticia para nosotros que nos ha tocado experimentar y vivir a lo largo de nuestros años unas vidas tan horribles, tan sin sentido, luchas sin esperanza, vidas marcadas por la muerte en todas sus formas, la marginalidad, la exclusión, la pobreza, no poder acceder al estudio, a la salud, a un buen trabajo que lo dignifique, esto hace que la vida pierda mucho sentido; además de esto el pecado personal, la infidelidad, el abandono, la violencia interior y exterior, el no poder construir una familia en la paz y armonía, no tener unas relaciones con el otro que permitan que seamos felices, no poder construir una vida en relación con las cosas que permita la felicidad de todos, esto ha hecho que no tengamos vida sino muerte; pero Jesús quiere irrumpir en nuestra vida para darle sentido y convertirla en la vida que Dios quiere, Jesús puede hacernos vivir la vida del Padre, por eso dice vengan a mí para que tengan una vida de verdad, acójanme y así será, está es la primera afirmación de Jesús.

2.    La promesa en la que creyó Abraham Soy Yo”: la Palabra en la que creyó Abraham Soy Yo; “yo estaré contigo a donde quiera que vayas y serás bendición para otros”, esa Palabra es Jesús, claro que esto tendría que escandalizar a los judíos, pero Él es la promesa misma, en Él se cumplen todas las promesas de Dios: la de la bendición, la de la presencia de Dios constante en nuestra vida y la de ser bendición para otros. Estos textos son muy profundos, por eso la liturgia nos pone el comienzo de la vida de Abraham que creyó en la Palabra de Dios y en su promesa, por eso ahora Jesús dice que esa Palabra y esa promesa es Él; es Jesús el que nos asegura la presencia constante de Dios en la vida, la bendición de Dios, que seamos bendición y no maldición para los otros: por eso dice Jesús acójanme a mí y conmigo acogerán las promesas del Padre. Nos gustan muchos las promesas, yo le prometo a Dios para que Él a su vez cumpla una promesa en mi vida, vivimos la fe alrededor de la dinámica de las promesas, hay blogs en internet sobre las promesas de Dios, busca uno en Google sobre promesas de Dios y aparecen innumerables, pero realmente la promesa de Dios es Jesús; quieres recibir la gran promesa de Dios? Adhiérete a Jesús y a su estilo de vida.

3.    Los judíos rechazaron a Jesús, quisieron acabarlo y matarlo, no acogieron la Palabra encarnada de Dios que es Jesús, esta Palabra ha sido rechazada, no hay que ser ingenuos para saber esto.

Todos queremos ser felices, buscamos estar bien, prosperar, bendiciones de Dios, todos anhelamos que nuestros seres queridos estén muy bien igual que nosotros, pero rechazamos la Palabra que nos puede producir eso, hemos rechazado a Jesús, no hay que ser ingenuos para saber esto, lo constatamos todos los días en nuestro día a día, la propuesta de bendición ha sido rechazada, la tenemos a nuestro alcance pero le decimos no, creemos que Dios no puede hacer posible la bendición, el bienestar, hemos cerrado los oídos y endurecido el corazón ante la propuesta de Jesús para alcanzar la bendición; nos hemos puesto bendiciones en otras partes, hemos querido arrebatar la propia bendición desde nuestros pareceres y las propuestas que nos hace el mundo, Lady Gaga, los reggaetoneros, los narcotraficantes, todos ellos para nosotros han tenido oídos y hemos querido buscar en ellos la bendición rechazando la verdad de Jesús en nuestra vida.

En Jesús ya se ha hecho un juicio, será condenado, yo he rechazado la Palabra de Jesús en mi vida y escucho otras propuestas, he endurecido mi corazón ante las propuestas de Jesús y la invitación de este día es a que pienses en eso y le devuelvas a Jesús lo que le pertenece, tú le perteneces, tu vida está garantizada en Él, las promesas que Dios tiene para ti están representadas en Él.

Alabado sea, Jesucristo!!!

La Buena Noticia del Día – Miércoles 16 de marzo de 2016

Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

Daniel 3, 14-20.91-92.95
Salmo del libro de Daniel 3, 52-56
Del santo Evangelio según san Juan 8, 31-42 

Bienvenidos hermanos a esta buena noticia de hoy, miércoles 16 de Marzo de la quinta semana del tiempo de Cuaresma. La liturgia de la Iglesia nos ha puesto a hacer lectio divina con el capítulo 8 del Evangelio de San Juan, se vislumbran todas unas afirmaciones de Jesús que tienen que ver con nuestras vidas, continúa además enfrentando a sus rivales, que se creen muy hijos de Abraham, descendientes de sus creencias, muy buenos y muy salvados, tal vez así como nosotros que nos creemos muy cristianos y muy hijos de la Iglesia.

Pero el Señor les hace ver que en su manera de vivir sus relaciones con los otros, consigo mismos, con las cosas y con Dios, hay mucha falsedad, engaños, contradicciones y verdades a medias. Por ejemplo en la imagen que predicamos de Dios,  engaños en la interpretación de las escrituras, también hay falsedad en la imagen que se tiene del hombre, por eso el Señor Jesús les habla de 3 temas que son fundamentales en la vida del discipulado: la verdad, la fe y la libertad.

La Fe: el Señor les dice, que se extraña frente a su comportamiento, porque la fe para Abraham es la confianza total en una Palabra que se convierte en promesa; ese hombre supo vivir y permanecer en la Palabra; uno permanece en el lugar de donde pertenece, en este caso es vivir en la Palabra de Dios y vivir de la Palabra de Dios, creer no es dar crédito a unas palabras, creer es adhesión, hacerla vida, hacer contenido de la vida misma de esa Palabra.

La Verdad: Todos queremos sacar a flote la verdad; la duda genera tantas divisiones, retrocesos, desesperanza. La mentira es tinieblas. Jesús les dice que la verdad es la realidad de Dios como Padre, porque eso revela la verdad de lo que somos nosotros, hijos amados. La verdad es la experiencia de un hombre cuando vive a Dios Padre que lo ama, esta es la verdad que revela al hombre mismo, al ser humano, somos los hijos amados de Dios. Esa es nuestra identidad, revelada por esta verdad: que Dios nos ama, es tierno, compasivo, que nos ve bien, a sus ojos somos preciosos, valemos.

Jesús afirma que la religiosidad ha desvalorado completamente al otro, lo ha disminuido, ha puesto al ser humano en una condición de inferioridad y pobreza; es una denuncia muy fuerte, por tanto esta verdad de Dios me muestra mi identidad: yo soy el amado, el que recibo la ternura de Dios, yo soy el valioso, fidelizado, no soy un abandonado, no soy un despreciado. Esta es la verdad que parte de la verdad de Dios, Jesús es muy contundente con esto; en eso consiste creer.

La Libertad: el hijo del Padre es un hombre libre, con un solo absoluto en su vida, el Padre mismo, la verdadera libertad dice Jesús es la total renuncia a sí mismo para afirmar al Otro, que es Dios, que es el Padre, y es la total renuncia a sí mismo para afirmar a los otros, que son los hermanos. La libertad consiste en poner como absoluto a Dios, y a los otros, a los hermanos. Por eso Jesús cuestiona una religiosidad que no pone en el centro a los demás, que reemplaza al otro por un código moral. Jesús nos dice que somos esclavos del pecado y moriremos por esa esclavitud. Y el pecado no es otra cosa que la afirmación del ego, ponerme yo como protagonista de toda la historia, tengo que ser el primero y si tengo que pasar por encima de los otros, pues pasamos, si hay que matar y comer del muerto pues matamos, lo primero es mi bienestar; ese es el pecado, la afirmación del ego pasando por encima de los otros, esclavos del faraoncito que hemos construido dentro de nosotros. Un ser humano que sólo acapara en detrimento de los otros, haciendo pobres a los otros; dice Jesús muy claramente, nosotros no podemos liberarnos de la tiranía del ego, solamente podemos ser liberados por la acción poderosa del Espíritu que es quien nos libera de nuestro ego, de nuestro pecado.

Oremos… digámosle a Jesús que nos deje ver nuestra realidad, ser los hijos amados del Padre, dile si es tu caso, Señor aún no me reconozco como tu amado, no tomo consciencia de la verdadera imagen del Padre que me ama, que me ve valioso, Señor Jesús regálanos el poder de tu Espíritu para que nos libere de nosotros mismos, de nuestro ego, que dejemos de ser el centro, abandonando a los otros, siendo infieles, no pensamos sino en cómo ser más grandes, cómo conseguir más bienestar, cómo conseguir más placer, si hay que pisotear a los otros pues lo hacemos, pero Señor Jesús haznos libres, para que podamos experimentar que el otro es hermano y debería estar en el centro antes que yo, eso nos hará bienaventurados y felices.

Alabado sea, Jesucristo!!!

La Buena Noticia del Día – Martes 15 de marzo de 2016

Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

Números 21, 4-9
Salmo 101
Santo Evangelio según san Juan 8, 21-30

Bienvenidos hermanos a esta buena noticia de hoy, martes 15 de Marzo de la quinta semana del tiempo de Cuaresma. Nos faltan sólo pocos días para celebrar el triduo pascual.

El texto hace énfasis en algo, el pueblo se queja, murmura contra Dios, este pecado es realmente el pecado y trae la muerte, quejarse en el contexto en que se lee el texto es no tener consciencia del mañana, pensar en que la escena que estamos viviendo será para siempre, que no habrá apertura para nuevas cosas del mañana, cerrar el camino, abrir puertas a la desesperación, miedo que trae muerte en todas sus formas ; es no creer que Dios Padre abre caminos para nosotros y nos lleva a escenas nuevas, no creer que Dios es Goel, que nos rescata y nos libra de situaciones donde peligra la vida, eso es quejarse, pero entonces cómo se cura el pecado? Mirando para arriba.

El Evangelio de hoy pronuncia la frase: morirán en su pecado, no mirar para arriba. Jesús continúa viviendo el enfrentamiento cara a cara con los esbirros de la muerte, pero para Él sólo hay una solución, mirar para arriba, tener un Padre, entonces ¿Por qué nos quejamos? Existe una certeza, tenemos un Padre, dice Jesús, la salvación va a venir cuando yo sea levantado y todos pongan sus ojos en mí. Jesús nos invita a que nos unamos a la propuesta “el Padre ama al hijo”, esta es la consciencia que debemos tomar, esto es lo que derrota a la muerte, no es una campaña publicitaria, es asumir un estilo de vida, el del Yo Soy, experimentarse hijo, amado, hermano.

Hay varias características en la muerte de Jesús, en la cruz:

1. Jesús ingresó en la muerte un modo nuevo: entrega la vida, salva, regresa al Padre y luego Él lo exaltará. Así las cosas todo está como muy fácil, así lo entendieron los primeros cristianos, había una consciencia clara de que tendrían una comunión con el Padre, así es fácil asumir la cruz y entregar la vida, pero ya veo porqué para nosotros es tan difícil asumir la cruz y entregar la vida, porque no tenemos consciencia de hijos, de amados, del Padre, hemos construido una religión sin el Padre, no tenemos una experiencia de comunión con Él, no conocemos su gloria, su grandeza, no hay en nosotros un deseo tal de Dios que entregar la vida sea maravilloso, tal como Pablo lo entendió, no sabía qué hacer, no sabía qué es mejor, si entregar la vida y unirse al Padre, fue muy fácil para los primeros cristianos y para Pablo  eso de entregar la vida si se parte de la experiencia del Padre, imposible le queda entregar la vida a quien no se considere hijo y hermano.

2.En el Evangelio, Jesús no muere, es asesinado en nombre de Dios, esto es muy claro para nosotros, Jesús fue asesinado por haber dado testimonio de un Dios completamente distinto del que nosotros pensamos, nosotros creemos que “Dios está eternamente enojado” como dice la diabólica canción que cantamos en las procesiones de semana santa, un Dios irritado, vengativo, caprichoso, para el que somos impuros, que no nos soporta, Jesús dio testimonio de un Dios completamente diferente y por eso fue asesinado, nos mostró un Dios que es todo servicio, amor, salvación para todo el que esté perdido; el Padre nos ama, para Él no somos impuros, no está irritado con nosotros, nos ama hasta el extremo, no nos rechaza, está dado para nosotros en Jesucristo, eso es lo que revela el texto del Evangelio de hoy, la cruz.

3. Sólo por la cruz podemos conocer realmente el “Yo Soy”, quien es Dios. La cruz es para los ojos del mundo una idolatría, una tontería, pero para nosotros como dice Pablo a los Corintios, es la sabiduría, el poder salvador de Dios, la cruz revela lo que Dios es, servicio, entrega, amor, muestra lo que nosotros debemos ser para los otros, amor incondicional, revela lo que debemos ser para los otros, lo que somos para Dios y lo que Dios es.

Oremos… hermano pon en las manos del Señor todo lo que te ocasiona gritos, lamentos, dolor, desesperación, mira hacia arriba, ese es el gesto, estás en una situación muy difícil, nadie puede sentir la angustia que tú sientes, pero lo que Jesús te dice es mira hacia arriba, tienes un Padre, el Padre ama al hijo, tú eres el hijo, que pasa por una situación difícil, tienes que confiar en que el Padre ama al hijo, tú eres hijo amado por el Padre, no estás solo, no tienes que abrir camino a golpes tratando de salvar tu vida, tú tienes quién te salve, la mano poderosa está sobre ti, el testimonio de eso es Jesús crucificado, estuvo en la cruz por ti, porque te ama, revisa tú situación difícil desde ahí, vendrán situaciones nuevas, el Padre con su mano poderosa está abriendo un camino nuevo para ti, te está llevando a escenas nuevas, sólo tienes que comportarte como el amado, el hijo y el hermano, en la vida que vives encontrarás muchas situaciones en las que podrás comportarte como hermano, mira hacia arriba.

Alabado sea, Jesucristo!!!

La Buena Noticia del Día – Lunes 14 de marzo de 2016

Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

Daniel 13, 41c-62
Salmo 22
Del santo Evangelio según San Juan 8, 12-20

Bienvenidos hermanos a esta buena noticia de hoy, lunes de la quinta semana de Cuaresma. Sólo nos faltan unos pocos día para comenzar la celebración del triduo pascual.

Todos los días los noticieros de nuestro país muestran el drama de Susana, muchas veces con connotaciones más horrorosas y con finales terribles. Quién no ha vivido ese cuerpo a cuerpo con el mal y con las tinieblas, de alguna manera, esa lucha dramática con las tinieblas, con los esbirros de la muerte, es una situación cotidiana.

En el Evangelio de esta semana leeremos el capítulo octavo de San Juan, veremos la lucha cuerpo a cuerpo entre Jesús que es la luz, contra las tinieblas del mal. Pero ¿Dónde está la buena noticia? Es que el Evangelio nos va a contar con toda la Palabra de Dios, cómo Jesús venció a las tinieblas en una lucha completamente desigual, una lucha entre el poder de las tinieblas y Jesús como tan inofensivo, sin ningún poder aparentemente. El Evangelio de hoy nos va a decir porqué Jesús ganó esa lucha contra el poder del mal y cómo obtuvo la victoria. Se trata, sin duda,  de cómo salvar vidas inocentes; todos los días pierde la vida, ese es el drama que vivimos continuamente, la vida cede terreno ante las tinieblas y el mal, pero Jesús nos va a enseñar cómo Él salió vencedor.

1. Vas a vencer la lucha que tienes que efectuar contra el mal si tienes la certeza de ser el hijo del Padre: hay detrás de esta afirmación todo un estilo de vida, una forma de obrar, en la certeza de ser el hijo del Padre; Jesús da un testimonio como hijo, así vence las tinieblas, así como Susana tiene confianza en su Dios y sale victoriosa, Jesús se comporta como hijo, no como unigénito, pues también es hermano, pero sí es el primogénito, vela por sus hermanos, tiene la luz de Dios y la da a sus hermanos, da al otro lo que tiene de sí mismo, da su entrega, su esperanza, su capacidad de donarse, Jesús vence las tinieblas comportándose como hijo del Padre y siendo hermano.

2. Tiene una confianza total en Dios Padre: que salva nuestra vida, eso va a producir personas llenas del Espíritu Santo, llenas de fuerza que vencen las tinieblas, hemos escuchado en el salmo un momento dramático donde entregamos la confianza y la vida misma en nuestro Dios.

3. Tenemos la necesidad de aceptar a Jesús: porque es la luz que vencerán las tinieblas, adheridos a Él, siendo sus discípulos, entrando en comunión con Él, escuchando sus Palabras, en nosotros también se generará un principio de vida, seremos luz; entremos en comunión con ÉL para que nos comunique su luz, es necesario escuchar su Palabra que disipa las tinieblas en nosotros y nos hace portadores de Su Luz.

Esta lucha se planteó en la casa del tesoro, esta afirmación no está de más, no es por rellenar la narración del Evangelio, no; el dios dinero, el dios mamón, de monetario, ha invadido la casa de Dios, ha invadido la humanidad, por dinero hemos armado las guerras más grandes, se asesina  y se quita la vida; se cambió al Dios de la vida por el dios dinero, toda inteligencia puesta a los pies del dios dinero sólo nos ha llevado a la muerte.

Por eso oremos: pongamos todos los enfrentamientos que debemos vivir diariamente con la muerte, las vidas que están viviendo la lucha contra los esbirros de la muerte, pienso en usted, no sé cuál sea su situación y su caso, pero con el salmo digámosle al Señor: dependemos de ti, creemos en tu fidelidad con nosotros, tú nos darás esa fuerza salvadora que se llama Jesús, te pedimos que ilumines nuestras tinieblas, nuestra vida se confía en ti para poder ganar nuestras batallas, no nos angustiamos, para no ceder al poder de las tinieblas, nuestras vidas confían en ti, ven Jesús a mi vida, ayúdame  a salir vencedor, en mis luchas contra los esbirros del mal.

Alabado sea, Jesucristo!!!

LA BUENA NOTICIA DEL DÍA – Jueves 10 de marzo de 2016

Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

Éxodo 32, 7-14
Salmo 105
Del santo Evangelio según san Juan 5, 31-47

Bienvenidos hermanos a esta buena noticia de hoy, Jueves 10 de Marzo de la cuarta semana del tiempo de Cuaresma. Hagamos un recuento desde este Lunes, para que vivamos bien el contexto de lo que hoy nos está presentando Jesús en el Evangelio de Juan, Jesús ha hecho unas obras, le ha dado vida al centurión, a su hijo, a su familia; también Jesús levanta a un paralítico y por estas obras que ha hecho lo quieren matar.  El Señor entra en una disputa con sus enemigos diciéndole a ellos las obra que Yo hago las hace mi Padre y las puedo hacer porque soy hijo del Padre y Él ama a su Hijo.

En esta disputa Jesús les hace entender a sus adversarios que su modo de entender a Dios es muy distinto a la de ellos. Mi modo de ver a Dios es como Padre y a ustedes los veo como hijos, en cambio ustedes, ven a Dios como un legitimador de su poder,  y a los otros como ovejas destinadas al sacrificio y a la matanza.

Hoy Jesús le agrega lo de los testigos, les dice tengo a Juan el Bautista, tengo las obras que hago, que son las mismas de Dios, tengo las escrituras también, si ustedes escudriñan las escrituras como bien saben hacerlo, se darán cuenta que hablan de mí, pero mi gran testigo es el Padre mismo. Pero Jesús les agregó 3 cosas, que considero muy importantes al hacer la Lectio de Hoy:

  1. “Yo no recibo la gloria de los hombres, sino del Padre”: cuando hablamos de la gloria hablamos de lo que nos da reconocimiento, identidad, consistencia, nosotros hablamos de la vanagloria que es lo de los hombres, la manera como queremos lograr autoestima y reconocimiento, fama. Para Jesús la estima, la consistencia de Su ser le viene de ser reconocido por el Padre, le viene de ser amado por el Padre; esto es igual para nosotros, nuestra consistencia y lo valioso que nosotros somos es porque el Padre ama a sus hijos, esta es nuestra gran verdad. Yo soy el hijo amado del Padre y esa es mi gloria y mi grandeza, nosotros compartimos con Jesucristo esa misma gloria y grandeza, somos hijos del Padre y el Padre nos ama.
  1. “Yo he venido en nombre de mi Padre y no me aceptan”: esto también nos lo dice a nosotros, este es el meollo del problema y es el origen de todo mal, no aceptar a Dios como Padre y no aceptar nuestra identidad de hijos, esto es lo que hacemos cuando rechazamos a Jesús y al Padre; hemos dado muerte al Padre, hemos usurpado su puesto y suplantado su lugar, hemos cortado nuestra relación con Él, hemos cometido un parricidio, fíjense hermanos que nosotros vivimos muchas veces una religiosidad sin Padre, muy religiosos sí pero sin experiencia del Padre, sin ser hijos del Padre; esa es la fuente de todo mal, no tenemos identidad de hijos y por esto tanto sufrimiento, dolor, pobreza, amargura, depresión, esclavitud.  Hermanos la vida es un don del Padre, no es un botín que le arrebato a mi historia y a mi mundo, sólo quien vive del Padre sabe para dónde viene y sabe para dónde va, sólo quien se experimenta hijo acepta a su Padre y tiene sentido de vida.
  1. No tienen en ustedes mismos el amor de Dios”: esta es la causa de toda depresión en nosotros, de tanto complejo, de tanta tristeza y sentimiento de abandono, de la soledad del ser humano; pues nos falta, somos carentes del mismo amor de Dios y no lo tenemos porque es la obra de Jesús, su obra salvadora por la acción del Espíritu Santo que pone el amor de Dios en nuestros corazones; por eso no podemos vivir una vida como la que Dios quiere, porque no ha podido ser derramado por el Espíritu Santo en nuestros corazones el mismo amor de Dios; ¿por qué se nos hace tan difícil arrancar estos odios, esclavitudes, complejos y traumas que venimos cargando desde hace tanto tiempo? Porque Jesús no ha podido, por la obra del Espíritu derramar el amor de Dios en nosotros, porque hemos cerrado nuestro corazón a Jesús, ignorando su obra en medio de nosotros. Si el amor mismo de Dios estuviera derramado en nuestros corazones por el Espíritu fuéramos unos Evangelios  andantes, pudiéramos crear unas relaciones nuevas, unos matrimonios nuevos, unas relaciones de trabajo completamente nuevas, comunidades muy distintas, una Iglesia completamente diferente, si permitiéramos por el Espíritu Santo que el señor Jesús pusiera en nosotros el mismo amor de Dios.

Oremos hermanos… pidamos perdón a Dios porque lo hemos rechazado de muchas maneras, no experimentamos en nuestra vida tenerlo a Él como el Padre, no nos parece necesario y por eso hemos perdido nuestra identidad de hijo, por eso no puedo experimentarme grande y glorioso, he tenido que pegarme de otras vanaglorias, Señor yo te pido perdón y no he podido tener una vida diferente porque te he rechazado como Padre, hermanos si tú le quieres pedir perdón al Señor díselo en esta oración, que ya no quieres vivir sin tu identidad como hijo.

Señor, te alabo y te bendigo porque yo soy tu hijo y me amas, tú eres el Padre que me ama como a su hijo, no te ha importado el que yo te haya rechazado, bendito seas Padre por ello, Padre te pido que derrames el mismo amor tuyo en mi corazón, para que pueda crear a mi alrededor una situación distinta, un ambiente diferente, acepto el amor que me has dado en Jesucristo, quiero adherirme a su vida, a su estilo, a su amor, el mismo que te tiene a ti y nos tiene a nosotros.

Alabado sea, Jesucristo!!!

LA BUENA NOTICIA DEL DÍA – Miércoles 09 de marzo de 2016  

Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

Isaías 49, 8-15
Salmo 144
Del santo Evangelio según san Juan 5, 17-30

Bienvenidos hermanos a esta buena noticia de hoy, miércoles de la cuarta semana del tiempo de Cuaresma.

La liturgia de la Iglesia nos ha traído una hermosa profecía de Isaías, pero más que eso es una profunda declaración de amor para nosotros. El texto del Evangelio de San Juan nos hace una tremenda Declaración: el Padre ama al Hijo, así contesta Jesús a quien lo quiere matar porque habla del Padre con una pasión inimaginable.

Esta aclaración que nos puede parecer tan obvia, de que el Padre ama al Hijo, probablemente a veces tan insignificante, es la gran revelación de Jesús, una gran verdad que nosotros hemos olvidado, despreciado e ignorado, Jesús quiere que tomemos consciencia de algo realmente vital en nuestra existencia, Dios es tu Padre, Él es el Hijo.  Lo que el Padre es, el Hijo lo es, lo mismo que el Padre hace, es lo mismo que hace Jesús, el Hijo es total transparencia del Padre en su ser y hacer, una relación de amor correspondida, el hijo también ama al Padre. En este discurso tan sencillo y a la vez tan sublime, en esta verdad se revela algo grandioso, la identidad de nuestro Dios: el Padre que nos ama, esa es la gran revelación, nosotros somos los hijos amados en el hijo Jesucristo, a eso nos está invitando la Iglesia hoy, no olvidemos esto, no lo ignoremos,  comprendámoslo,  experimentémoslo y dejémonos  determinar por esta verdad.

Dios nos ama como dice la profecía de Isaías, Dios no abandona, sí una madre es capaz abandonar a sus hijos, El Padre, no. Dios es el Padre que te consuela, pero no son palmaditas, Él transforma tu realidad, cambia tu lamento en cántico, te toma  de la mano y te saca del hueco en que te has metido y te lleva a escenarios nuevos, Él hace tomar consciencia de que te ama y te abre caminos, allana situaciones, rompe obstáculos, el Padre no te abandona, te consuela, se compadece de ti, se conmueve ante tu situación.

Al Jesús decir el Padre ama al hijo está asegurando que el Padre se conmueve con mi situación, con mi ser, se conmueve con mi vida, Dios me ama y soy hijo en Jesucristo. Desconocer esto es ignorar lo que somos, esto es lo que nos ha causado tanto sufrimiento y angustia. Mi identidad es que yo soy el hijo amado del Padre, en Jesucristo. Es una realidad latente en mi vida, es una cuestión de vida o muerte, tú puedes hacer todos los esfuerzos por tratar de ser feliz, conseguirás un trabajo, dinero, ahorrarás, tendrás un esposo, una esposa, una familia, una profesión, pero si tú no tomas consciencia de tu identidad y lo que realmente eres: el amado, el hijo, el Padre te ama, no podrás ser feliz. Lo que Jesús nos está diciendo hoy es que debemos aprender a ser hijos y amados, soy el amado, es una tarea que debo aprender, soy hijo del Padre, es una misión con la que tengo que comprometerme, que debo realizar, soy el hijo amado de Dios en Jesucristo, esta es la verdad sobre nosotros, lo único que nos puede hacer libres, dichosos, felices, bienaventurados, soy el hijo amado del Padre, tengo que aprender a vivir con respecto a esta verdad, sin ignorarlo; vivir esta verdad en mi vida.

El hijo hace lo que hace el Padre, Jesús ve y hace lo mismo que el Padre, Jesús hace vivir y da la vida como lo hace el Padre, Jesús lo que  hace es transparentar el Padre, lo refleja en sus comportamientos, con su quehacer, en sus conductas. Jesús revela el amor del Padre amando a los otros, así muestra su ternura, siendo compasivo o misericordioso, perdonando sin medida, dándose así mismo, sirviendo a los otros, consolando, no abandonando, compadeciéndose de los otros, dejándose conmover por los otros, que la vida de otros nos conmueva, a Jesús lo conmovía el centurión, las mujeres, los pobres y enfermos, Jesús hacía suceder al Padre en la vida como un acontecimiento diario y cotidiano en la vida, es la única manera en la que se puede transparentar al Padre.

Acepta a Jesús, el hijo amado del Padre, permite que adherido a Él tú seas el hijo amado del Padre, Jesús te enseña a ser estas cosas, en el ser y en el hacer, aprenderás con Él a ser el amado, únete a Jesús, haz comunión con Jesús para que tengas una comunión con el Padre, la meta de Jesús es llevarnos a la comunión con el Padre, que seamos uno solo con Él, nuestra única meta como cristianos es ser uno con el Padre, estar en comunión con el Padre, ser como el Padre, amar y dar vida, esto es lo que nos propone Jesús, esta es la dinámica que nos propone la Iglesia en este día.

 Alabado sea, Jesucristo!!!

La Buena Noticia del Día – Jueves 03 de marzo de 2016

La Buena Noticia del día ha abierto su propio blog, puedes seguirlos en http://labuenanoticiadeldia.wordpress.com

Comentario del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

Jeremías 7, 23-28
Salmo 94
San Lucas 11, 14-23

Bienvenidos a recibir la BN del hoy jueves 03 de marzo de la tercera semana de Cuaresma

Desde estos dos textos “tan fuertes” la Iglesia nos está invitando a la conversión a la Palabra de Dios,   a permitir que Ella sea la norma de la vida.

“Esta es la gente que no escuchó la voz del Señor, su Dios y  no quiso escarmentar”.

En los profetas hay una certeza que ellos constatan diariamente, nosotros hemos despreciado, ignorado la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es una fuerza, una dinamis, un poder transformador;  la Palabra es capaz de, sanar, liberar y recrear. Pero nosotros la ignoramos, la despreciamos.

¿Cuál es la razón de este desprecio? según nuestro Dios una es la razón: Un corazón endurecido, que le ha dicho No a la experiencia de la Alianza: Dios quiere ser Dios para mí y yo soy su pertenencia más preciada; pero nosotros no queremos vivir conforme a esa experiencia. Un corazón endurecido porque es dominado por el mal que habita en él (el propio ego), tiene poder, lo domina, lo paraliza.

Ahora, Papa Dios en su amor por nosotros nos ha  dado a Jesús, que es “el más fuerte”.  El puede librarnos del ego que nos habita y que es hacedor del mal. Jesús puede salvarte de tu vida, de tu historia, la que se ha tejido por los acontecimientos. Pero debes aceptarlo, debes hacer comunión con Él, debes seguir su estilo de vida. Jesús es la Palabra y debes hacerlo el contenido de tu propia historia.

Alabado sea Jesucristo.

El próximo 12 y 13 de marzo, nos vamos de retiro de cuaresma. En el convento de las lauritas, vamos a reflexionar en ¡Cómo ser misericordiosos como el Padre! Mayores informes  448-1230 extensiones 501  y 502.

La Buena Noticia del Día, martes 01 de marzo de 2016

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La Buena Noticia del Día

Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:
Daniel 3, 25.34-43
Salmo 24
Del santo Evangelio según san Mateo 18, 21-35
Bienvenidos hermanos a esta buena noticia de hoy, martes 1ro de Marzo del año 2016, de la tercera semana de Cuaresma. Faltan sólo 20 días para vivir nuestra fiesta de la Pascua. Hoy las lecturas nos están invitando a una conversión hacia el perdón, ese es nuestro tema de hoy. Quiero resaltar una frase que Jesús nos dice: no deberías tú compadecerte de tu compañero? Hablemos de las razones para perdonar para que ustedes hagan su propia lectio divina:
1. Porqué perdonar? Porque Papá Dios me ha perdonado: esta es la primera y gran razón. Cuando yo perdono me meto en la justicia de Dios, que consiste en responder con vida ante las actitudes de muerte, ante las actitudes de no compasión Dios responde con compasión, ante el…

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La Buena Noticia del Día – Lunes 29 de febrero de 2016

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Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

II Reyes 5, 1-15
Salmo 41 y 42
Del santo Evangelio según san Lucas 4, 24-30

Bienvenidos hermanos a esta buena noticia, hoy lunes 29 de febrero, de la tercera semana de cuaresma cuando ya sólo quedan 21 días para la celebración de la Pascua. Nos trae la lectura 2 episodios que nos hablan de una conversión muy especial. La conversión a Jesucristo que es la Palabra definitiva de Dios revelada a nosotros.

Hemos escuchado este texto del segundo libro de los Reyes, pero ¿Qué podemos decir? bueno, ya lo conocemos, es un texto bastante particular. Los profetas ya habían predicado algo: la Palabra de Dios es una fuerza transformadora, liberadora, tiene un poder especial para sanar, en ella se despliega la gracia y la bendición de Dios, se hacen visibles y eficientes hoy en cualquier momento, los signos de la salvación de Dios. Los profetas eran los hombres de la Palabra, son los hombres de la historia de la Palabra, pero ellos no eran tan ingenuos, decían que había una segunda característica en ella, era ignorada, no había que hacer grandes constataciones para entender y ver que el pueblo ignoraba la Palabra de Dios.

Se presenta un hombre extranjero, Naamán, rico, con hermosos caballos y carrosas, pero tiene una enfermedad, la lepra, que los excluye probablemente de su pueblo, en Siria, pero escucha hablar de un Dios cuya Palabra es una fuerza transformadora y fuente de salud, el Dios del pueblo de Israel, se presenta delante del rey de aquel pueblo, quien no entiende lo que quiere hacer su Dios en esta historia, se enoja por los presentes de Naamán porque cree que él lo está considerando como Dios, pero llega el profeta y le dice envíamelo a mí, que con la Palabra de Dios bastará para entender la grandeza de nuestro Dios. El profeta le pone una condición muy pequeña, lo envía a bañarse en las aguas del Jordán para sanarse, pero Naamán con su pretensión le parece indigno ir allá a bañarse, pero los sirvientes que sí saben lo que es la humildad, entienden lo sencillo, ellos que no son tan hinchados, hacen caer en la cuenta a su amo que no es nada obedecer a la Palabra del Señor, así Naamán recibió la sanación, reconoció con esto que no hay Dios más grande en el cielo y en la tierra.

 

El Evangelio se nos da una invitación a la conversión con la Palabra de Dios, leemos parte de la perícopa del proyecto y programa salvador de Jesús en Lucas, convertirnos a la Palabra definitiva de Dios en la historia que es la persona de Jesús misma. Se presentan  dos grupos, está Jesús, su persona, y están los otros que no son siquiera los escribas y fariseos, sino los parientes, está Jesús lleno del Espíritu Santo y están los otros llenos de ira y de furia, de rabia y rencor, tan indignados. Está Jesús que se ofrece como don salvífico, como regalo, donándose, dándose, pero por otro lado están los otros como el Sirio de la primera lectura, endurecidos, petulantes, diciendo no necesitamos nada, no deseamos nada. Completamente distinto a lo que clamaba el salmo: mi alma tiene sed del Dios vivo.

Los que conocen a Jesús, los parientes, endurecen el corazón,  Jesús nos ofrece como un regalo, su perdón,  su vida, su ser entero, pero nosotros  lo rechazamos de la vida y lo expulsamos. Dios nos ofrece su Palabra que es salvación para los otros, pero sólo la reciben los que tienen necesidad, porqué recibe Naamán la Palabra, porque tenía la necesidad de ser salvado, sanado, por qué nosotros no recibimos entonces la Palabra, pues porque consideramos que no la necesitamos, no necesitamos ser salvados, sanados. ni liberados.

Aquellos que rechazaron a Jesús fueron sus parientes, sus cercanos, es triste que seamos los suyos los que rechazamos a Jesús, estos días escuché un programa que defendía nuestra religiosidad popular, pero es triste y tengo que hacer la denuncia por este medio, hemos querido construir una religiosidad sin Jesús y sin Palabra de Dios, apuesto que cuando un cristiano va a la Eucaristía simplemente ya no recuerda de qué se trató, porque la ignoramos, no la recibimos como la deberíamos recibir, no es para nosotros un don que salva la vida, para transformarnos. La invitación de la Iglesia hoy es a que nosotros nos convirtamos a la Palabra de Dios, la recibamos, le abramos  el corazón, no endurezcamos más el corazón frente a la Palabra, así como en el salmo le digas al Señor, mi alma tiene sed de ti, mi alma te necesita Jesús, para poder recibir con eficacia tu bendición y tu salvación.

Alabado sea Jesucristo.

LA BUENA NOTICIA DEL DÍA – Jueves 25 de febrero de 2016

La Buena Noticia del día ha abierto su propio blog, puedes seguirlos en http://labuenanoticiadeldia.wordpress.com

Comentarios del teólogo Fabio Espinosa a las lecturas de:

Jeremías 17, 5-10
Salmo 1
Del santo Evangelio según san Lucas 16, 19-31

Bienvenidos hermanos a esta buena noticia de hoy jueves, 25 de febrero de 2016. 

La conversión a la que nos invita hoy Jesús está orientada hacia lo que tenemos puesta nuestra confianza, esto define que continuemos o perezcamos, pero no sólo poner la confianza en algo sino también establecer absolutos en la vida. Para Jesús hay dos posibilidades en el momento de confiar:

1. Confiar en el hombre: esta confianza habla de poner todo nuestro corazón en logros personales, poner como absoluto en nuestra vida todo lo que poseo, nuestras capacidades  y posibilidades. Es cierto que lo que uno pose sirve para realizarse en la vida, pero no puede ser nuestro absoluto. Confiar en el hombre se trata de absolutizar las propias fuerzas, absolutizamos y ponemos nuestra confianza en lo que somos capaces; absolutizar  la cultura del desamor como si ella fuera nuestra salvadora, ponemos nuestra confianza en la cultura consumista y hedonista: tener carros de alta gama, mujeres, joyas, bienes, confiar en el hombre también se trata de hacer comunión con la cultura de la muerte, es una realidad fatal porque se trata de aprovecharse del otro, de manipular y someter al otro. Esto es confiar en el hombre.

2. Confiar en Dios: lo dice el texto de Jeremías, bendito quien confía en el Señor. Poner como absoluto a nuestro Dios, al Padre, se trata de escuchar la Palabra y dejarse determinar por ella, adherirse al estilo de vida de Jesús, dejarse determinar por el estilo de la cruz, acoger al otro, amarlo, dar sin medida, no acaparar.

Esta confianza se trata de construir futuro, de salvar la vida, vivir sabiamente y con prudencia, serás bendito dice el Señor.

Hoy tenemos un llamado muy claro a la hora de confiar y discernir en qué tenemos puesta nuestra confianza. Tendremos que profundizar y revisar a la luz de la Palabra. Nos dice Jeremías, no te dejes engañar por falsas luces  e ilusiones, nada más falso y enfermo que el corazón del hombre dice el texto, cómo vas a poner tu confianza en un corazón enfermo y lleno de maldad?

El señor Jesús nos pone a reflexionar en qué tenemos puesta nuestra confianza, discernir en cuáles son los absolutos de mi corazón.

Poner toda la confianza en el Señor, aquí se juega la vida, serás feliz o sencillamente vas a padecer, la invitación hoy es a que revisemos y elaboremos un camino de conversión en la confianza.

Oremos… Señor Jesús, también yo tengo que trabajar en esta conversión, en los criterios que tengo a la hora de confiar, te pido que me ayudes a examinar mi propio corazón. ¿En qué tengo puesta mi confianza? Yo también quiero ser feliz, quiero lograr bendición, prosperidad, estar bien, acertar en la vida, pero ayúdame a examinar mi corazón, que muchas veces está lleno de cosas que lo llevan a la destrucción, a veces tan falso y engañoso, no me deja discernir bien en qué debo confiar, por eso Señor y por la acción de tu Espíritu ayúdame para que mi corazón se fíe de ti, tengo muchas potencialidades en mi vida pero que mi confianza sólo esté puesta en ti, de lo contrario no lograré la bendición; que tu Espíritu convenza mi corazón de esto, confiado sólo en ti, lo que ello significa, seguir tu estilo de vida, escuchar tu Palabra, tenerte como absoluto de mi vida, tú eres mi confianza total, mi vida está puesta en tus manos, confío en ti.

Afírmame Señor en este deseo, mi vida quiere confiar sólo en ti, mi vida quiere absolutizarte sólo a ti. Bendito seas por este camino de conversión que a través de la Palabra tú me ayudas a hacer. Amén.

Alabado sea, Jesucristo!!!

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